Si tu robot Viomi no regresa a su base, asegúrate de que esté bien ubicada. Debe estar en una superficie plana y abierta, con al menos medio metro libre a cada lado y sin objetos enfrente.
El robot puede no encontrar la base si está en una esquina, debajo de un mueble o cerca de cristales o espejos.
Los puertos de carga, tanto del robot como de la base, deben estar secos y limpios. Usa un paño suave para limpiarlos con cuidado. Muchas veces, el polvo o restos impiden que cargue bien y hacen que el robot crea que no puede acoplarse.
Es posible que el robot cometa errores de navegación. Para solucionarlo, limpia los sensores de desnivel y el LiDAR (en la parte superior) con un paño seco.
Un sensor sucio o bloqueado altera el mapeo, lo que provoca que el robot dé vueltas, se detenga o no pueda encontrar la base.
Si los problemas no desaparecen, usa la app Mi Home para reiniciar el mapa y deja que el robot aprenda tu casa de nuevo. Los errores de ruta y acoplamiento suelen deberse a mapas antiguos o dañados.
Esta es la información que tenemos, pero si tienes más consejos basados en tu experiencia, compártelos en los comentarios.




















