Si compraste un artículo impulsivamente en IKEA y luego cambiaste de opinión sobre quedártelo, puedes devolverlo si cumples con los siguientes puntos: Para devolver o cambiar el producto con éxito, debes tener tu recibo y una identificación con foto emitida por el gobierno.
La información de tu identificación se almacenará en una base de datos a nivel de la empresa, únicamente para autorizar devoluciones.
Los reembolsos se emitirán en la misma forma de pago que se utilizó originalmente para la compra.
Aunque tener el recibo es crucial para el proceso de devolución, contactar con el servicio de atención al cliente de IKEA puede ser una opción si tienes dificultades o preguntas específicas sobre cómo devolver un artículo sin el recibo. Ten en cuenta los plazos específicos, IKEA ofrece una política de devolución de 365 días para productos sin abrir, abiertos y/o montados.
Si tienes información o ideas adicionales, no dudes en compartirlas en los comentarios, o si has tenido una situación desagradable, ¡presenta tu reclamo!























