Turkish Airlines proporcionó a mi familia boletos de ida y vuelta de Antalya a Estambul. Informamos a la aerolínea sobre nuestra necesidad de asistencia en silla de ruedas tanto para el vuelo de ida como para el de regreso, ya que mi madre es una paciente discapacitada que depende de una silla de ruedas. Sorprendentemente, no se requirió documentación para nuestro vuelo de Antalya a Estambul, y el embarque fue sin problemas. Sin embargo, en el viaje de regreso de Estambul a Antalya, nos encontramos con una situación angustiante. El personal de la aerolínea se negó rotundamente a permitir el embarque de mi madre, alegando que le faltaba una nota del médico. Esta demanda repentina de un informe médico, que nunca se había solicitado antes de nuestra salida, fue tanto confusa como preocupante. Además, como mi padre no tenía un boleto a Antalya, se vieron obligados a pagar ₺2000 adicionales para cambiar su destino a Isparta. Como resultado, mi madre discapacitada, mi hermano menor y mi padre se vieron obligados a pasar la noche en el aeropuerto. Finalmente pudieron volar a Isparta al día siguiente. Para colmo, nuestro coche se averió cuando iba a recogerlos de Antalya, como resultado directo del mal manejo de la situación por parte de Turkish Airlines. Estoy profundamente preocupado e insatisfecho con el costo financiero y emocional que esta experiencia ha tenido en mi familia, incluyendo los ₺10,000 de reparación de nuestro coche, el pago adicional por el cambio de boleto y la angustia incalculable que mi madre discapacitada sufrió en el aeropuerto.
Comentarios