Lavavajillas Vestel Windsor Presenta Óxido y el Servicio es Deficiente
Compré un lavavajillas de la marca Vestel, modelo Windsor, y lo dejé sin usar durante tres meses. Cuando lo encendí por primera vez, descubrí que el interior presentaba óxido. Aunque el aparato funciona, la aparición de óxido en tan poco tiempo me preocupa tanto por la salud como por la calidad del producto. El primer técnico que vino a instalarlo no verificó ni siquiera la puesta a tierra y, sin hacer ninguna inspección detallada ni informarme, puso en marcha la máquina y se marchó. Al volver a llamar al servicio por el problema de óxido, el segundo equipo comenzó revisando la puesta a tierra, lo que dejó claro que la intervención anterior había sido incompleta y poco cuidadosa. Observé que los técnicos eran muy jóvenes y carecían de experiencia; no recibí ninguna advertencia ni explicación sobre el uso del electrodoméstico. Posteriormente, al acudir al servicio autorizado de Vestel para el problema de óxido, sentí que, a pesar de ser claramente un error del servicio, intentaron catalogarlo como “error del usuario”. Mi lavavajillas aún está bajo garantía, y la empresa me ofreció, en lugar de reparar el daño, entregarme un modelo superior con una diferencia de precio de 4 500 ₺. No considero aceptable que un producto con garantía se oxide tan rápido, y mucho menos que se me cobre por una falla que considero originada por el servicio. Por todo lo anterior, solicito que, a través del servicio autorizado que me atendió en la zona de Şehitkamil, Gaziantep, se repare gratuitamente el óxido de mi lavavajillas Vestel Windsor bajo garantía, o se me ofrezca una solución que elimine completamente la molestia que he sufrido.




