Mala experiencia con Iberia, vuelo incómodo, comida pobre y mal trato
Una total decepción. Se espera mucho más de una aerolínea que presume ser de las mejores, pero la experiencia fue muy distinta. En un vuelo de 12 horas con destino a Buenos Aires, por no pagar la elección de asiento, mi pareja y yo fuimos ubicados en filas separadas, cada uno entre desconocidos, sin opción de reubicación, aunque había asientos disponibles. Esto es algo común en los reclamos que he leído aparentemente. La calidad de la comida fue muy baja: platos poco cuidados, pan duro y sin sabor. La actitud de buena parte de la tripulación también dejó mucho que desear, con un trato distante y sin mostrar interés alguno en los pasajeros. No volveré a elegir Iberia. Una experiencia que no pienso repetir.