El 31 de agosto de 2025, alrededor de las 16:00 horas, tuve una experiencia en la tienda H&M del centro comercial 41 Burda que quiero compartir. Soy paciente de cáncer y poseo una tarjeta de discapacidad para adultos con un 75% de discapacidad. Al llegar a la caja, mostré mi tarjeta al empleado y le pedí si podía darme prioridad en la fila. Sin embargo, el trabajador solo miró mi tarjeta y me indicó que no podía ayudarme, sugiriendo que pidiera permiso a los demás clientes en la fila si lo deseaba. Considero que hubiera sido más apropiado que el empleado, sin ponerme en una situación incómoda, me ayudara informando a los demás clientes sobre mi derecho a la prioridad. Estaba acompañada de mi hijo, para quien estaba realizando compras, y tener que explicar mi situación frente a otras personas me resultó muy incómodo y triste. Me gustaría destacar que este incidente puede ser verificado a través de las grabaciones de las cámaras de seguridad. Sentí que para el empleado esta situación era algo trivial y sin importancia. No hay justificación ni compensación posible para la vergüenza que experimenté. Ya informé del caso al servicio de atención al cliente, quienes me aseguraron que transmitirían la situación a los responsables y me pidieron disculpas. Solo quiero saber que se tomarán las medidas necesarias y que se prestará atención a este tema, para que nadie más tenga que pasar por lo mismo cuando muestre su tarjeta de discapacidad.
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