A través de Vipcars.com reservé un vehículo con Garenta para recogerlo en el aeropuerto de Estambul. En la plataforma el coche aparecía como un BMW Serie 5 o similar, por lo que esa era la opción que elegí. Cuando llegué a la oficina de Garenta para recoger el vehículo, me informaron que no disponían de ningún coche de esa categoría y me ofrecieron una alternativa de una clase inferior, un Citroën del que apenas recuerdo el modelo. Rechacé esa opción y, de manera muy educada, me dijeron que procederían a la cancelación inmediata. Vipcars.com me confirmó que solo necesitaba solicitar la cancelación y que el reembolso se efectuaría sin problemas. Mientras tanto, alquilé el coche que realmente quería en otra oficina. Más tarde, contacté a Vipcars.com para cancelar la reserva original, pero me respondieron que no podían reembolsar porque el coche nunca había sido entregado. Yo insistí en que Garenta había aceptado la devolución, pero después de seis meses de esperas y excusas, hoy recibí un correo de Garenta indicando que tampoco aceptan el reembolso y que el caso está cerrado. Considero que Vipcars.com muestra vehículos que no existen, y que tanto la oficina de Garenta como la propia empresa proporcionan información errónea y crean una situación de perjuicio para el cliente.