Compré un dispositivo HIFU a través de The Beauty Store esperando seguridad y calidad, pero lamentablemente el aparato dejó de funcionar antes de completar un año de uso. Cuando informé del problema, el servicio técnico alegó que se trataba de un error de usuario y me solicitaron un pago adicional de más de ₺7,000 para la reparación. Rechacé esta solicitud porque considero que el fallo no fue causado por mí. Además, el dispositivo nunca mostró el efecto prometido durante el tiempo que lo utilicé. Ahora me informan que me devolverán el aparato en el mismo estado defectuoso, lo que me genera una gran insatisfacción. Espero que la empresa tome las medidas necesarias para resolver esta situación y evitar que otras personas pasen por lo mismo. No estoy dispuesta a pagar la suma solicitada por una reparación que considero injusta.
Comentarios