Mala experiencia con Omio, doble cobro y maltrato en tren a Praga
Compré mi boleto a través de la aplicación Omio para viajar de Viena a Praga. Antes de abordar el tren, mostré mi boleto a una empleada de la empresa y le expliqué que quería salir unas horas antes. Ella me indicó que tomara el tren de las 10:49. Una vez dentro, después de una hora y media, una revisora me pidió levantarme de mi asiento sin siquiera revisar mi boleto, aunque no había nadie esperando ese lugar. Al mostrarle mi boleto, insistió en que debía comprar otro porque, según ella, las empresas eran diferentes. Le demostré desde mi móvil que era la misma empresa, pero luego argumentó que no había asientos disponibles, aunque sí los había. Finalmente, me presionó para comprar el último asiento disponible y mencionó que no les gustaba trabajar con Omio. A pesar de que le dije que ya tenía boleto y no quería problemas, insistió y tuve que comprar otro. No pude cancelar el boleto online porque el Wi-Fi del tren y mi internet no funcionaban, así que tampoco pude contactar a Omio. Durante el viaje, estuve de pie en el pasillo durante una hora con mis maletas, aunque tenía dos boletos. El supervisor tampoco ayudó y sólo me indicó un asiento, sin resolver el resto de los problemas. Como turista, esta experiencia fue muy desagradable y me hizo sentir estresada y decepcionada. Solicito el reembolso inmediato a mi tarjeta de crédito del segundo boleto que me hicieron comprar injustamente y que se tomen medidas respecto a la empleada y al supervisor identificados.




