El 09/01/2026, entre las 12:00 y las 13:00, realicé una compra de aproximadamente ₺5.950 en la tienda Massimo Dutti del centro comercial Kentpark en Ankara. En la caja, el empleado S**** K*******, me preguntó si tenía la aplicación de la marca. Le indiqué que no la tenía instalada, aunque mi número de teléfono está registrado en su sistema y que llevo comprando en sus tiendas durante unos diez años. A pesar de ello, respondió con un tono extremadamente rígido y molesto diciendo: “Esto es una marca así”. Le manifesté que su actitud era inaceptable, devolví el producto, me coloqué al final de la fila y esperé para poder regresar el artículo. Durante la devolución, el mismo empleado mantuvo una actitud condescendiente y desagradable, a pesar de mencionar que lleva muchos años trabajando allí. Esta forma de tratar a una clienta que apenas había adquirido el artículo cinco minutos antes me dejó profundamente decepcionada. Además, observé que otro empleado en la caja contigua respondía de manera igualmente brusca y poco colaborativa a preguntas similares. Al señalarlo, escuché a otro cliente agradecer mi intervención, lo que demostró que no solo yo, sino varios compradores, estaban molestos con ese comportamiento. Por último, intentar contactar al servicio de atención al cliente resultó casi imposible; la página web me redirigía constantemente a un sistema de inteligencia artificial y nunca lograba hablar con un representante humano, lo que agravó aún más la mala impresión de la marca. Por todo lo expuesto, solicito que se evalúe detalladamente la conducta del personal mencionado, en especial del empleado de la caja, y que el departamento de relaciones con clientes me proporcione una respuesta adecuada.
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