Bolsa Longchamp con desgaste prematuro sin solución de garantía


Compré mi bolsa Longchamp en febrero de 2025 y, para mi sorpresa, en septiembre ya mostraba signos de desgaste en los bordes de contacto, llegando incluso a presentar un agujero en uno de sus lados. Al notar el problema, llamé a la tienda del IstinyePark en Estambul, donde me solicitaron fotografías detalladas del daño. Después de enviar las imágenes, la empresa gestionó el caso con su sede en Francia, pero la respuesta que recibí fue negativa, sin ofrecer reparación ni sustitución. Esta bolsa, por la que pagué una suma considerable, quedó totalmente inutilizable. Me siento muy decepcionada porque confié en la calidad de la marca y ahora me encuentro sin una solución viable, lo que ha generado una gran frustración.





