Compré un refrigerador LG y tuve un problema con el congelador. Llamé al servicio técnico, quienes inicialmente me informaron que la placa base estaba defectuosa y me cobraron ₺18,000 en efectivo por la reparación. Dos días después vinieron a instalar la pieza, pero entonces se dieron cuenta de que el problema no era la placa base. Dijeron que debían llevarse el refrigerador para revisarlo más a fondo y mencionaron que había una fuga de gas. Mi refrigerador permaneció en el servicio técnico durante un mes, durante el cual me dieron respuestas poco claras y no pude encontrar a una persona responsable que me atendiera adecuadamente. Solicité tanto el reembolso de mi dinero como la devolución de mi refrigerador. Finalmente, me informaron que el refrigerador había sido reparado y que se le había colocado una nueva pieza. Sin embargo, cuando me lo devolvieron, seguía sin funcionar, exactamente igual que antes. Por todo esto, exijo el reembolso completo de mi dinero ya que el problema no fue solucionado y el servicio no cumplió con mis expectativas.
Comentarios