Del 05 al 07 de febrero de 2026 alquilé un coche en la oficina de Hertz del Aeropuerto de Podgorica, Montenegro. El número de contrato es 030432**5 y, en total, me cobraron 500 euros por el alquiler diario, el depósito y cargos adicionales. Estacioné el vehículo en la calle Slobode número 37, 4.º piso, apartamento **, en el centro de la ciudad. En esa zona había varios coches aparcados y no había señales ni avisos que prohibieran el estacionamiento. El 07 de febrero a las 09:35, cuando regresaba al coche para tomar mi vuelo, descubrí que había desaparecido. Para no perder el avión tomé un taxi de regreso al aeropuerto y notifiqué a los empleados de Hertz. Los agentes de Hertz en el aeropuerto no me ayudaron; al contrario, me acusaron falsamente de haber robado el coche, me exigieron entre 6 000 y 20 000 euros, intentaron arrebatarme el teléfono y me sometieron a una presión psicológica intensa y a amenazas. Todo ocurrió dentro del área vigilada por cámaras de seguridad del aeropuerto. El responsable, identificado como s k, estaba acompañado por el personal p b y por dos hombres de unos 25‑26 años. Todos ellos aparecen claramente en las grabaciones. Inmediatamente después, me pidieron pagar una multa de 150 euros alegando que el coche había sido “encontrado” y “remolcado”. A pesar de que manifesté mi incredulidad, la urgencia del vuelo y la presión ejercida me obligaron a abonar esa cantidad bajo coacción. Hasta la fecha no he recibido respuesta a mi correo electrónico al respecto. Esta experiencia me ha dejado una profunda decepción por la falta de información clara sobre el lugar de estacionamiento y por el trato agresivo, amenazante y coercitivo que recibí en la oficina del aeropuerto. Exijo a Hertz una disculpa formal por este comportamiento inaceptable y solicito la devolución íntegra del depósito de 200 euros y de los 150 euros pagados bajo amenaza, manteniendo únicamente el importe correspondiente a los dos días de alquiler que efectivamente utilicé.
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