En la tienda del centro comercial Forum tuve la oportunidad de encontrarme con la gerente regional de Calzedonia. Desde el primer momento, su comportamiento fue extremadamente frío y mostró una expresión severa que me hizo sentir incómodo. Tras percibir su actitud distante y poco cordial, decidí interrumpir mi compra y abandonar la tienda sin adquirir ningún producto. Considero que las personas que ocupan puestos de gerencia regional deberían poseer habilidades superiores en la gestión de relaciones con los clientes, ya que su comportamiento impacta directamente en la percepción de la marca. Si no se mejora este aspecto, la pérdida de clientes será inevitable y la reputación de la cadena se verá seriamente afectada. Por ello, recomiendo encarecidamente una revisión de los criterios de selección y capacitación del personal directivo.
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