Visité la sucursal de Park Forbes en Iskenderun, Hatay, para solicitar información sobre un producto específico. Me dirigí a la empleada responsable y le pregunté acerca del control remoto del producto. Su respuesta fue poco profesional y con tono burlón, diciendo que 'alguien del equipo lo había dejado en algún lugar'. Le indiqué amablemente que podía traerlo, ya que no se trataba de un objeto perdido. Sin embargo, la actitud de la empleada continuó siendo descortés y poco respetuosa. Incluso respondió de manera grosera diciendo: '¿Cómo voy a saberlo si somos tres personas aquí?'. Esta falta de cortesía y profesionalismo me hizo sentir incómodo como cliente. Considero que si una persona tiene tanta hostilidad hacia los clientes, no entiendo por qué sigue trabajando en ese puesto. Espero que la empresa tome medidas para mejorar la atención y la experiencia de los clientes.
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