Volvo XC90, ruido persistente en frenos y retraso del reemplazo

Llevé mi Volvo XC90 a la sucursal Volvo Arkas de Zeytinburun porque los frenos emitían un ruido molesto. El personal del taller me informó que era necesario cambiar los discos y las pastillas, y que, junto con el mantenimiento, el costo total ascendería a 98.000 ₺, cantidad que pagué sin objeciones para que se realizaran las reparaciones. Sin embargo, menos de una semana después de la sustitución, el ruido volvió a manifestarse. El 28 de marzo informé del problema y, el 4 de mayo, volví a percibir el mismo sonido, por lo que contacté nuevamente con la concesionaria, que me pidió que llevara el coche. El 9 de mayo lo entregué otra vez y me dijeron que lo revisarían durante 2‑3 días laborables. Ante la reiteración del fallo, solicité un vehículo de sustitución, argumentando que el inconveniente era culpa del propio servicio. Primero me aseguraron que lo tendría en una semana, luego me dijeron que estaría listo el sábado 25 de abril, y más tarde lo postergaron al 27 de abril. En la última conversación me comunicaron que la persona encargada de entregarme el coche de reemplazo tuvo un contratiempo, que la pieza faltante llegaría el 4 de mayo y que, por tanto, el vehículo de sustitución me sería entregado el 6 de mayo. Esta cadena de demoras me ha causado un perjuicio considerable. Exijo que el problema de los frenos sea solucionado de forma definitiva y que el coche de sustitución se me asigne puntualmente y sin nuevas dilaciones.



