Compré el botín de cuero de la marca Parfois con muchas expectativas, pero en menos de tres meses la suela del talón se desprendió y el calzado quedó inutilizable. Como estudiante, había ahorrado mucho para poder adquirirlo y ahora me veo obligada a comprar otro par antes de que termine el invierno. Esperaba un producto de mayor calidad y durabilidad, pero la experiencia ha sido una gran decepción. El botín se rompió sin haber sido usado en condiciones extremas, lo que me hace cuestionar la resistencia del material. Además, el hecho de que haya tenido que invertir nuevamente en un calzado nuevo supone un gasto inesperado que afecta mi presupuesto limitado. Me siento frustrada y desanimada por esta situación actual.
Comentarios