Pantalón lino Oysho, deformación tras 2 usos y rechazo de revisión

Compré un pantalón de lino de la marca Oysho, modelo adquirido en la tienda Kentpark de Ankara, Turquía, a finales de julio. A pesar de haberlo usado solo dos veces, el pantalón presentó problemas de calidad notables como deformaciones localizadas, aparición de pelusas, pérdida de color y cambios en la textura. Sin haberlo lavado, llevé el producto a la tienda para solicitar una revisión. Sin embargo, el personal solo realizó una inspección superficial y, sin ningún tipo de evaluación técnica, rechazó mi solicitud argumentando que era un error del usuario. Incluso insinuaron sin fundamento que lo había lavado incorrectamente. Considero inaceptable que un pantalón se deteriore de esta manera tras tan poco uso. Además, observé que otros clientes que también solicitaron revisiones por problemas similares recibieron respuestas idénticas, siendo responsabilizados sin un análisis adecuado. Parece que en Oysho, cualquier problema se atribuye automáticamente al cliente. No sé si este enfoque es exclusivo de Turquía o una política global, pero culpar al consumidor sin siquiera enviar el producto a revisión daña la imagen de la marca. Como cliente, solicito la devolución de mi dinero (₺) y espero que Oysho reconsidere este tipo de trato. Personalmente, tras esta experiencia, no volveré a comprar en Oysho.






