El 31 de agosto de 2023, pedí una comida en la sucursal Next Level de KFC en Ankara, y rápidamente se convirtió en una experiencia desagradable. Para mi sorpresa y disgusto, encontré una sustancia plástica negra flotando en mi bebida. Ya había tomado algunos sorbos antes de descubrir esta adición poco apetecible. No hace falta decir que esto no fue solo un caso de un pedido equivocado; representaba un posible peligro para la salud. Inmediatamente me comuniqué con KFC a través de Twitter para informar del problema. Respondieron rápidamente, pero su reacción me dejó asombrado. Sugerían que podría ser un aparato de llenado de bebidas e incluso bromearon sobre servirme postre si los visitaba. Esta respuesta casual a una preocupación seria de salud no solo fue decepcionante, sino también preocupante. Como alguien que solía disfrutar de las comidas de KFC semanalmente, mi confianza se ha roto, y lamento decir que no volveré a consumir su comida. Es desalentador cuando una marca en la que has confiado no asume la responsabilidad por una falla tan evidente en la calidad y seguridad.
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