Asurion me envió un reemplazo dañado para mi teléfono con pantalla rota
En diciembre, mi teléfono comenzó a fallar de repente, justo cuando más lo necesitaba. Tratar con Asurion para arreglarlo fue un verdadero lío. Querían todo tipo de papeleo y detalles sobre el problema, haciendo que el proceso se sintiera eterno. Pero después de pasar por todos sus obstáculos, finalmente me dieron luz verde para un nuevo teléfono. ¡El reemplazo que me enviaron era un desastre total! Desde que lo saqué de la caja, tenía la pantalla rota y los botones no funcionaban. Cuando llamé a Asurion para resolverlo, su servicio al cliente fue una decepción. No parecían preocuparse mucho y no hicieron nada para ayudar. Y para colmo, pasaron semanas sin una solución a la vista. Cada vez que llamaba, tenía que explicar todo de nuevo a alguien nuevo, lo que solo hacía las cosas más frustrantes. Así que ahí estaba yo, atrapada con un teléfono inútil, luchando por mantenerme conectada y hacer mis cosas. Fue un verdadero dolor.

