Desde hace siete años, estoy experimentando problemas continuos con mi caldera Ariston. A pesar de que he solicitado varias veces que se reemplace completamente el equipo, el servicio técnico solo se limita a cambiar piezas individuales cada vez que ocurre una avería. A lo largo de este tiempo, he tenido que enfrentar fallos en la tarjeta y en el intercambiador, entre otros componentes, y en cada visita del servicio técnico se me solicita el pago de nuevas tarifas, lo que supone un gasto constante en ₺. Además, he tenido dificultades con la atención y el trato recibido tanto por parte de la marca como del personal del servicio técnico. No sé si otras personas han pasado por situaciones similares, pero personalmente me siento muy decepcionado, ya que mi problema no se resuelve de manera definitiva y la caldera sigue presentando fallos sin una solución clara.
Comentarios