Hace aproximadamente 6 o 7 años adquirí una caldera Ariston y, lamentablemente, tan solo 3 o 4 meses después de que finalizara la garantía, comenzó a presentar fallas. El servicio técnico autorizado en el centro de la ciudad me indicó que el problema era la placa base y me ofrecieron dos opciones: repararla por una cantidad considerable de dinero o reemplazarla por una suma aún mayor. Estas cifras eran realmente elevadas y, debido a que el clima es frío, saben que los clientes no tienen muchas alternativas. Desde entonces, he tenido que recurrir al servicio técnico casi cada año por problemas similares con la placa base. Ahora, una vez más, enfrento el mismo inconveniente y los precios que solicitan los servicios técnicos son cada vez más altos. Además, he notado que la empresa Ariston no parece tomar medidas al respecto. No espero una solución directa de la marca, pero quiero que mi situación sea conocida. Todo esto me ha causado molestias y gastos adicionales en ₺.
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