Moto Yamaha Nmax No Fue Reparada Tras Pago



El 9 de mayo de 2026 dejé mi motocicleta Yamaha Nmax en el taller Tuna Motorsiklet para que se le realizara un diagnóstico de avería. Mi única solicitud al taller fue que revisaran los fallos existentes y me entregaran un presupuesto detallado. Tras la inspección, me entregaron un proforma de aproximadamente ₺90,000, cifra que consideré excesiva y decidí no autorizar la reparación. Posteriormente, el taller me cobró el cargo de diagnóstico y pagué sin objeciones ₺10,000. Cuando solicité la devolución de la moto, me informaron que estaba totalmente desarmada, incluso con los neumáticos retirados, y que debía pagar un cargo adicional de ₺5,000 para que fuera “reensamblada”. Acepté ese pago para evitar mayores inconvenientes y lo realicé el 20 de mayo de 2026. El 21 de mayo recogí la motocicleta, pero, a pesar de haber abonado el “cargo de reensamblaje”, la moto seguía desmontada, con piezas sueltas y sin poder funcionar como un conjunto. Al contactar al servicio, me dijeron que solo se habían reunido algunas piezas y que cualquier trabajo adicional requeriría un nuevo pago. En resumen, aunque pagué un total de ₺15,000 (diagnóstico más reensamblaje), la motocicleta me fue entregada fragmentada e inutilizable. Considero que esta práctica vulnera la ética comercial y la satisfacción del cliente, y solicito que se investigue el caso, se corrijan las deficiencias y se me compense por los perjuicios sufridos.







