Primero, asegúrate de que el cubo de basura y el filtro lavable estén limpios y en el lugar correcto. Los atascos o desalineaciones pueden reducir en gran medida el flujo de aire.
Retira regularmente cualquier pelo u otro residuo de los cepillos principal, lateral y de las ruedas.
Si friegas y luego ves rayas o residuos, asegúrate de que las mopas estén limpias y bien colocadas.
Además, asegúrate de que el tanque de agua limpia esté lleno y que solo uses la solución aprobada por Roborock. Las manchas de suciedad son causadas por mopas sucias o mal alineadas y bajos niveles de agua.
Si el suelo está muy sucio, cambia en la aplicación el ajuste de fregado al modo de limpieza “Profunda”. Esto usará más agua y frotará más el suelo, lo que ayudará a eliminar más suciedad.
También limpia todos los sensores. Los sensores de acantilado, laterales y de pared que están polvorientos o sucios pueden desviar la ruta y dejar algunas áreas sin limpiar.
Por último, asegúrate de que el software esté actualizado y que en la aplicación estén activadas las funciones de vaciado automático de la base y lavado de mopas. De esta manera, el robot podrá cuidarse solo mientras limpia y no esparcirá la suciedad.
¿Tienes otra forma de solucionarlo? Nos encantaría leer tu experiencia en los comentarios.