Confié mi vehículo al centro de servicio autorizado Renault Ernaz Sakarya el 13 de julio, y hoy se cumplen 50 días sin recibir mi vehículo de vuelta. La situación es crítica porque parecen incapaces de resolver los problemas de manera efectiva. Su incapacidad se debe a la llegada tardía de piezas, la imposibilidad de instalar correctamente estas piezas y la necesidad de actualizaciones de software, lo que requiere llamadas repetidas al soporte técnico. A pesar de sus esfuerzos, no pueden resolver el problema, lo que les obliga a volver a pedir piezas, dejándome en el limbo. No he recibido ninguna información que alivie mis preocupaciones ni compensación por mi inconveniencia durante estos 50 días agonizantes. Empiezo a preguntarme si están usando mi coche o si cometieron un error durante las reparaciones y dudan en decírmelo. Por decir lo menos, es una situación deprimente. Inicialmente elegí confiar mi vehículo a su centro de servicio porque confiaba en ellos. Sin embargo, esta decisión me ha dejado profundamente decepcionado. A diferencia de este centro de servicio, creo que si hubiera llevado mi coche a un taller local, me habrían proporcionado un coche de cortesía. Como resultado, frente a mi calvario continuo, me siento completamente ignorado. Dadas las circunstancias, estoy considerando seriamente presentar una demanda para proteger mis derechos. Imploro a Renault que reconozca el dolor que han causado y que brinden apoyo financiero y emocional para aliviar mi sufrimiento.
Comentarios