El 26 de octubre de 2025 adquirí en la tienda SuperStep de Isparta un par de zapatillas deportivas de cuero blanco de la marca Lacoste. Sin embargo, después de apenas dos semanas y media de uso, la parte de cuero se agrietó. Nunca utilicé las zapatillas bajo la lluvia y, al limpiarlas, no apliqué ningún producto químico ni de cuidado. A pesar de estas precauciones, el calzado sufrió una deformación significativa. Informé de la situación al establecimiento y solicité que Lacoste (Eren Perakende) inspeccionara el artículo. En el informe que me entregaron se indicó que el problema no era un defecto de fabricación sino un error de uso, conclusión que rechazo rotundamente. Considero inaceptable que un producto de tan alto precio, pagado por ₺5.000, presente un daño tan pronto. Por ello, pido que se reconozca la mercancía como defectuosa y se me devuelva el importe total.
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