Hoy, me encontré con el mismo problema en mi vehículo: una advertencia de mal funcionamiento de la cámara frontal que desactiva el sistema de evitación de colisiones. Mi Puma 1.0 ST-Line del 2020, con solo 60,000 km, ha estado plagado de problemas. Apenas dos semanas después de comprarlo, el sistema de transmisión se sobrecalentó, provocando una avería y necesitando una grúa. Además, el parachoques delantero, sostenido por dos piezas de plástico, desarrolló una flexión notable a pesar de no tener daños significativos. Para empeorar las cosas, el revestimiento de goma en el interior del guardabarros trasero sigue despegándose. No puedo evitar sospechar de juego sucio: ¿se manipuló el kilometraje o era un vehículo de prueba? El día que recibí el coche del concesionario Cetas en Izmir, me sorprendió encontrarlo en un estado lamentable al otro lado de la carretera, estacionado en un campo embarrado donde aparentemente almacenaban su flota. Estos vehículos están realmente plagados de problemas, y mi confianza en el concesionario Cetas ha disminuido como resultado.
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