Confié mi máquina de café turco al centro de servicio de Beko en Çan, Çanakkale, y ha pasado un mes sin ningún progreso. He contactado al servicio al cliente numerosas veces, pero no ha habido ninguna resolución. Inicialmente, me cobraron ₺1450 por las piezas y afirmaron que era un reemplazo. Sin embargo, al inspeccionar en casa, quedó claro que no se había realizado ninguna reparación, y mencionaron que la nueva pieza no venía con garantía. Vinieron a recoger la máquina para repararla después de concertar una cita con un representante de atención al cliente, pero sigue sin tocarse. Esta serie de eventos me ha hecho preguntarme si están aprovechándose de sus clientes. ¿Cómo puede una empresa de este tamaño operar sin la supervisión adecuada? Exijo que esta frustrante situación se resuelva lo antes posible.
Comentarios