Ollas WMF Se Rayan y El Servicio Autorizado No Resuelve


El 20 de junio de 2026 compré en la tienda Tefal Optimum de Izmir dos cacerolas de la marca WMF. Al momento de la venta, el personal fue muy amable y, para evitar que se rayaran, nos entregó también unas cucharas. Sin embargo, a los tres semanas una de las cacerolas ya presentaba rayaduras y, sin siquiera inspeccionar el producto, nos dirigieron al servicio técnico autorizado. En el servicio nos dijeron que ellos no nos habían vendido el artículo, que no obtendrían beneficio alguno y que, para evitar problemas, simplemente nos remitieran de nuevo al distribuidor. Además afirmaron que solo podrían cambiar la pieza si se hinchara, lo que interpretamos como que habíamos pagado por una marca y no por calidad. También comentaron que en los mangos de las tapas quedaba agua con detergente, pero consideraron que eso era normal. Compramos los dos productos al mismo tiempo; una se rayó y la otra no, y en ambos casos recibimos la misma respuesta genérica. Nos aseguraron que podíamos colocar las cacerolas en el lavavajillas, aunque nosotros nunca lo hicimos. Desde la tienda Tefal Optimum nos indicaron que, sin mirar el daño, debíamos acudir al servicio autorizado, alegando una supuesta garantía de dos años. Después de esta experiencia, he decidido no volver a comprar en Tefal, ya que la satisfacción del cliente es prácticamente nula. Recomiendo a cualquiera que lo piense al menos cinco o seis veces antes de adquirir un producto de esta marca, porque no existe un interlocutor corporativo, ni cambio, ni devolución. Compartiré esta historia con todas las personas que conozco para que estén informadas y eviten la compra.
