El día domingo 24 de agosto, aproximadamente a las 15:00, experimenté una situación muy incómoda mientras realizaba compras junto a mi esposa en la tienda Lefties del centro comercial Optimum de İzmir. Mientras mi esposa se probaba un vestido en el probador, me llamó para que la ayudara a cerrar la cremallera. Al entrar al probador para asistirla, una empleada que estaba cerca de la zona de probadores nos llamó la atención en voz alta, diciendo que no estaba permitido que dos personas entraran al probador, ya que esa era la política de la tienda. La advertencia fue realizada en un tono bastante brusco y lo suficientemente alto como para que todos los presentes pudieran escucharla, lo que nos hizo sentir muy incómodos y avergonzados, como si estuviéramos haciendo algo inapropiado.
Al comunicarme con la gerente de la tienda, una mujer de cabello rizado, su actitud fue despectiva y poco profesional, ya que nos habló de manera condescendiente y reviró los ojos. Esta experiencia nos decepcionó aún más y evidenció la falta de habilidades de comunicación del personal de la tienda. Aunque quedamos satisfechos con los productos adquiridos, el trato recibido por parte de los empleados y la gerencia fue totalmente inaceptable.
Como cliente, espero una disculpa por lo sucedido y solicito que se tomen las medidas necesarias respecto al personal involucrado. Dispongo de pruebas de mi compra realizada con tarjeta y deseo que se tomen los pasos necesarios para garantizar la satisfacción del cliente.
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