La caída repentina en la velocidad de funcionamiento puede deberse tanto a fallos técnicos como a problemas en el controlador:
📌 Posibles causas:
Desgaste del regulador de velocidad (fallo mecánico o electrónico).
Sobrecalentamiento o desgaste del motor — especialmente si el aparato se ha usado de forma intensiva.
Engranajes obstruidos o instalación incorrecta del accesorio, lo que genera una carga excesiva.
Problemas en la placa de control — por ejemplo, componentes quemados o contactos oxidados.
📌 Qué hacer:
Verifique que el accesorio esté bien instalado y que no haya partículas que bloqueen el funcionamiento.
Intente encender la máquina sin carga — si el problema persiste, no se debe al accesorio.
Lleve el aparato a un centro de servicio Kenwood para una revisión — puede tratarse de una simple reparación del regulador o de un problema más serio con el motor.
📣 Si el producto está en garantía y le niegan la revisión o reparación, deje un reclamo detallada en Xolvie — esto ayudará a llamar la atención sobre el problema y a proteger sus derechos como consumidor.
