Soy una usuaria que comenzó a utilizar el sensor Freestyle Libre 2 por primera vez. Lo adquirí el 23 de enero a través del sitio web oficial de la empresa, comprando dos sensores por un total de 6 200 ₺. El primer sensor fue colocado en mi brazo por una enfermera el 2 de febrero y lo he estado usando desde entonces; su vida útil terminará el próximo lunes. Desde que empecé a usarlo, el dispositivo muestra niveles de glucosa extremadamente bajos casi a diario. Cuando compartí la situación con una amiga sana, me sugirió que podría haber un problema con el sensor y que comparara los resultados con los de la punción capilar. Realicé varias mediciones de dedo, anoté los valores y observé desviaciones significativas entre ambos métodos. Al mediodía llamé al servicio de atención al cliente de Abbott y les envié los resultados obtenidos. Me pidieron que realizara tres lecturas más por la tarde, tanto con el sensor como con la punción, y me solicitaron información sobre la versión del software. A las 17:00 volví a llamar, entregué los nuevos datos y noté que la diferencia entre los valores se redujo notablemente, aunque no comprendí la causa. Durante aproximadamente 13 días he utilizado el sensor con lecturas erróneas, pese a que su duración total es de 15 días. El representante me informó que no pueden intervenir en el software y que una variación del 30 % es normal, incluso llegó a decir que en productos de salud una diferencia del 30 % o 40 % es aceptable. Esa respuesta me sorprendió y me preocupó, pues en ocasiones consumí azúcar innecesariamente cuando el sensor marcaba 60 mg/dL, aunque mis mediciones de dedo mostraban valores normales. Considero que esa inexactitud es grave y puede poner en riesgo mi salud. Solicité el reemplazo del sensor, pero me dijeron que no era posible. Sentí que mi queja no fue tomada en serio y percibí una actitud arrogante, desinteresada y condescendiente por parte del agente. El sensor sigue colocado en mi brazo y, aunque su vida útil finaliza el lunes, haber vivido con lecturas inexactas o poco fiables me ha generado una gran inquietud. Creo que el problema proviene del propio sensor, ya sea por un defecto de fabricación o de lectura, y exijo una explicación de por qué la desviación disminuyó después del contacto con el servicio. Por ello, pido que se me proporcione un sensor nuevo y sin fallas, y que la empresa compense el perjuicio sufrido.
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