Calzado infantil Fila destruido en un mes, solicito reembolso o cambio




El 13 de mayo de 2026 compré en la tienda Deichmann de Bafra, Samsun, un par de zapatillas deportivas infantiles de la marca Fila, talla 32. En menos de un mes, aproximadamente entre quince y veinte días, el calzado comenzó a deformarse; la suela mostró un desgaste severo y se separó en varios puntos, mientras que el talón presentó rasgaduras y deterioro, dejando el producto completamente inutilizable. Ante esta situación, llevé el artículo a la sucursal Deichmann del centro comercial Piazza de Samsun para que lo inspeccionaran. Debido a la distancia entre mi ciudad y la tienda, sólo pude entregarlo para su revisión el 23 de junio de 2026. El 1 de julio de 2026 recibí un mensaje en el que se me informaba que el problema se atribuía a un “error del usuario”. No acepto que el desgaste tan rápido de la suela y el talón de unas zapatillas infantiles sea considerado culpa del cliente. Considero que el producto presenta un defecto de fabricación y solicito que, tomando en cuenta también las fotografías adjuntas al informe, se reevalúe el caso y se me devuelva el importe total de la compra.
