Compré un Tesla Model Y y, durante los primeros veinte días, la pantalla del centro de mando presentó un píxel muerto. En ese momento el problema desapareció aparentemente, por lo que lo atribuí a un fallo de software y no le di mayor importancia. Sin embargo, con el paso del tiempo, especialmente en tonalidades oscuras y durante el uso, el píxel muerto volvió a aparecer de forma recurrente, a pesar de que la pantalla no muestra ni el más mínimo rasguño, golpe o defecto físico. Después de aproximadamente un año y medio, el techo panorámico de vidrio se agrietó sin que hubiera sufrido ningún impacto o golpe. La empresa, sin ofrecer una explicación, declaró que el daño estaba fuera de la garantía, mencionando que podrían tratarse de pequeñas marcas de piedra. Acepté la respuesta a regañadientes, aunque la causa no quedó clara. Contacté al personal autorizado, pero no enviaron a nadie a inspeccionar el vehículo. Afirmaron que, al haber superado los dos años o los 40.000 km, no había nada que pudieran hacer, pese a que el problema del píxel fue documentado con fotos apenas quince días después de la entrega. El coche se vendió con una garantía de tres años, pero la empresa parece aplicar plazos diferentes según la pieza, lo que genera una contradicción con lo anunciado. El número de bastidor termina en 160839. Dado que el píxel muerto estuvo presente desde los primeros días y está debidamente documentado, solicito que se reconozca como un defecto cubierto por la garantía y se reemplace la pantalla sin costo. Asimismo, exijo una explicación clara, por escrito o verbal, sobre la causa de la grieta del techo panorámico.
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