Hace unos días pedí unas gafas de natación Speedo para mi hijo en Sezer Óptica, ya que necesitaba un modelo específico para la competición. Realizamos el pedido el 5 de enero y, al intentar usarlas en el primer entrenamiento el 18 de enero, la banda elástica trasera se rompió antes de que mi hijo siquiera entrara al agua. Contacté a la tienda explicando que la rotura ocurrió al intentar ajustarlas ligeramente y me respondieron que "no se había roto por sí sola" y que me devolverían una respuesta, pero nunca recibí ninguna contestación. Ante la falta de solución, intentamos atar la banda con los extremos para que sirviera, pero mientras nadaba la pieza central de las gafas se partió en dos. Volví a escribir a Sezer Óptica, pero nuevamente no obtuve respuesta alguna. Esta situación me ha dejado una gran decepción tanto por la calidad del producto como por la falta de atención al cliente. Por todo lo anterior, solicito que se me reemplace el par de gafas defectuoso por uno nuevo, ya que considero que el problema proviene de un defecto de fabricación o de un error en el almacén. Espero que la empresa ofrezca el soporte necesario y solucione mi perjuicio sin que tenga que seguir culpando a mi hijo por un producto claramente defectuoso.
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