Compré unas gafas de natación profesionales de la marca Speedo por internet y, para mi sorpresa, cuando abrí la caja, noté que las lentes ya tenían rayones visibles. Decidí no devolverlas para evitar las molestias del proceso de devolución y empecé a usarlas. Sin embargo, después de solo un mes de uso, el estado de las lentes empeoró considerablemente y su estructura se deterioró aún más, lo cual puedo demostrar con imágenes. Como nadadora profesional que ha confiado en Speedo durante años y ha utilizado muchos de sus productos, me resulta difícil entender cómo pueden poner a la venta un producto defectuoso como este. Pienso que estas gafas han permanecido demasiado tiempo en los estantes y han estado expuestas al sol antes de ser vendidas. No es aceptable vender gafas tan costosas en estas condiciones. Espero que la marca revise sus procesos de almacenamiento y control de calidad para evitar situaciones similares en el futuro.
Comentarios