Rechazo injustificado de inspección Salomon, solicito abono o par nuevo


En noviembre de 2025 adquirí en la tienda Boyner Antalya 5 m Migros un par de zapatillas Salomon Speedcross 6 color naranja/negro, talla 44. A pesar de haberlas usado muy ocasionalmente, comenzaron a presentar problemas que considero originados en la fabricación. El aspecto exterior de las zapatillas muestra que no han sido sometidas a un uso intensivo. En poco tiempo observé un notable desvanecimiento del color, aparecen marcas en las zonas donde los cordones entran en contacto y se perciben diferencias de tonalidad en distintas áreas. Además, solo en la zapatilla derecha se ha producido una deformación y desgaste en la parte interna del talón. Si se tratara de un error de uso por parte del consumidor, esperaría que la deformación apareciera en ambos pies. El hecho de que el defecto se limite a una sola zapatilla refuerza la hipótesis de un problema de producción o de material. Por ello, el 7 de julio de 2026 entregué las zapatillas en la misma tienda con el número de registro de inspección ST‑1612771‑D3T7X, solicitando su revisión. El 12 de julio de 2026 me informaron que la inspección había concluido y que debía acudir a la tienda para obtener información detallada. Al presentarme, me dijeron que el producto aún no había llegado a la tienda y que me llamarían cuando lo recibieran, tomando mi número de teléfono. Ante la falta de respuesta, el 17 de julio de 2026 volví personalmente y me comunicaron verbalmente que el resultado de la inspección había sido rechazado. Posteriormente recibí por escrito el informe de O.C. O.G. Industria Alimentaria y Comercial S.A., en el que se me notificaba que mi solicitud de devolución y cambio había sido rechazada. Considero que las conclusiones del informe no coinciden con la forma en que se ha usado el producto ni con la concentración de los problemas en una sola zapatilla y en zonas específicas. Quiero dejar claro que nunca apliqué ningún tratamiento que pudiera causar el desvanecimiento del color. Las zapatillas no fueron lavadas, no estuvieron expuestas a productos químicos y se usaron siguiendo las instrucciones del fabricante. Por lo tanto, los problemas de decoloración y la deformación interna del talón en una sola zapatilla no pueden atribuirse a un error de mi parte. En vista de todo lo anterior, solicito que se realice una nueva inspección, más exhaustiva y objetiva, teniendo en cuenta posibles defectos de fabricación o de material, y que se resuelva mi situación mediante la devolución, el cambio o cualquier solución adecuada.
