Cada vez que voy al concesionario de Opel en Diyarbakir, dicen que hay una lista de personas esperando por los coches, pero nunca me dicen cuándo será nuestro turno. Incluso cuando finalmente llega nuestro turno, no podemos elegir el color del coche u otros detalles. Los coches siguen llegando, pero por alguna razón, la lista de espera parece interminable y nunca nos toca. Después de que estos coches han cambiado de manos unas cuantas veces, se venden de nuevo a un precio más alto. ¿Cuándo dejaremos de hacer las cosas sin sentido? Ya es hora de que la sede autorizada tome el control de los concesionarios locales. Si no encontramos una solución, no dudaremos en presentar una queja formal a las autoridades competentes.
Comentarios