El 16/04/2025, recibí un correo electrónico sobre una factura de 699,00 dólares de la aplicación antivirus Norton, a pesar de que nunca me he suscrito a este servicio. El mensaje indicaba que el método de pago era un débito automático. Sin embargo, la cuenta de Gmail que envió la factura no incluía información esencial de facturación, como el nombre y apellido de la persona supuestamente suscrita, su número de identificación fiscal, número de teléfono ni dirección. Estos datos no aparecían en el documento enviado, el cual parecía poco profesional y podría haberse escrito incluso en una servilleta. Quiero dejar constancia de que nunca he realizado ninguna transacción ni compra con estas personas ni con Norton. Solicito que se revise esta situación y se tomen las medidas necesarias para evitar futuros inconvenientes.
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