Recibí como regalo un walkie‑talkie Motorola MBP21 para mi bebé, pero desde el primer momento resultó inutilizable. No emite sonido alguno; solo escucho un constante "DIT DIT" que se repite sin cesar. El dispositivo destinado a los padres tampoco logra establecer ninguna conexión, por lo que la comunicación es imposible. Intenté abrir la caja y revisar los documentos, pero no había papelería ni instrucciones incluidas. Pensé que podría repararlo por mi cuenta, sin embargo, el intento fue en vano y finalmente decidí desecharlo como basura, ya que no cumple con la función básica para la que fue anunciado. Me decepcionó profundamente que una marca tan reconocida en el sector de la comunicación, como Motorola, haya producido un producto tan poco fiable. No esperaba este nivel de deficiencia y ahora me siento frustrado por haber recibido un artículo que no sirve para nada.
Comentarios