El 1 de julio de 2025 compré un billete de clase Business con Lufthansa para viajar desde Estambul a Frankfurt. Al llegar al avión, descubrí que la cabina Business tenía únicamente dieciséis asientos, pero el personal había preparado comida solo para quince pasajeros. Según el sistema automático, fui seleccionada como la pasajera que no recibiría la comida completa, y solo me ofrecieron una bebida. Me pareció una falta de respeto y una gestión muy deficiente, sobre todo considerando el precio que pagué por un servicio premium. La situación me dejó muy decepcionada y sentí que mi experiencia con Lufthansa había llegado a un punto crítico. Exijo una explicación clara y una compensación adecuada por el trato recibido, ya que esperaba un nivel de atención mucho más alto para una clase Business.
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