Compré un robot aspirador de la marca ILIFE y, al presentar fallas, lo envié al servicio técnico. Sin embargo, la empresa responsable demostró una actitud extremadamente poco profesional e indiferente. No existe un número de teléfono al que pueda llamar y, cuando intento comunicarme por WhatsApp, solo responden cada dos o tres días, según su disponibilidad. A pesar de haber enviado el aparato para su reparación, me informaron que, después de solucionar un problema, surgió otro nuevo, lo que incrementó los costos más allá del valor del propio robot. Además, no me dieron ninguna información previa y ni siquiera enviaron el cargador del dispositivo. Cuando les pregunté al respecto, en lugar de ofrecer una solución, me respondieron que estaban ocupados o que estaban comiendo, mostrando una actitud hostil. En resumen, debido a que la empresa no devolvió el cargador de mi robot aspirador, me veré obligada a comprar uno nuevo, lo que representa un gasto adicional e innecesario.
Comentarios