El robot aspirador se averió en dos ocasiones distintas. A pesar de que envié el dispositivo con una nota explicando el problema, en la primera revisión el servicio técnico no investigó la falla y, en su lugar, inventó otro inconveniente, alegando un error del consumidor y exigiendo un pago adicional. Ninguna de sus explicaciones guardaba relación con los problemas que yo había descrito. Después de la segunda avería, volví a enviar el aparato y nuevamente me acusaron de haberlo usado con un cargador diferente, calificándolo como un error del consumidor y volviendo a cobrarme. A pesar de que les informé que nunca había ocurrido tal situación, continuaron culpándome. He decidido presentar una queja formal contra ellos. Aunque el producto está bajo garantía, en cada caso afirman que se trata de un error del consumidor.
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