Durante mi reciente viaje con Flixbus, modelo de autobús correspondiente, experimenté varios problemas que afectaron negativamente mi experiencia. El autobús, que debía salir a la 01:00, partió finalmente a las 02:15, lo que causó una espera considerable. Al abordar, noté que los asientos y el suelo estaban sucios, lo que no cumplía con mis expectativas de limpieza y comodidad. Además, durante toda la noche no se ofreció ningún tipo de refrigerio, a pesar de que este servicio suele estar incluido en otras compañías. Al llegar a Serik, el autobús no entró en la terminal, sino que me dejaron en la carretera principal. Cuando pregunté, me respondieron que si lo hubiera solicitado, habrían entrado, aunque ya disponían de mis datos. Cabe destacar que pagué ₺200 más que en otras empresas, esperando un mejor servicio. Después de años usando Flixbus en otros países, he decidido no volver a utilizarlo en Turquía ni recomendarlo a otros.
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