El 15 de octubre de 2025, sin mi conocimiento ni autorización, se intentó realizar una operación de 85 dólares estadounidenses y otra de 792 coronas suecas con mi tarjeta de crédito Worldcard de Yapı Kredi. Yo no aprobé ninguna de esas transacciones y, ante la sospecha de fraude, procedí a solicitar la cancelación inmediata de la tarjeta. Afortunadamente, no sufrí ninguna pérdida económica, pues los cargos fueron bloqueados antes de completarse. Nunca antes había experimentado una situación similar y, además, el banco no me proporcionó información sobre la ciudad o el país donde supuestamente se originaron los intentos de cobro. Considero que estos actos deben calificarse como intentos de engaño cualificado, lo cual está contemplado en el Código Penal turco. Por ello, solicito que se investigue a fondo, se identifique a la o las personas responsables de intentar efectuar esas transacciones y se presente la denuncia correspondiente ante la fiscalía.
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