Compré una lavadora modelo CM 10120 de Beko hace 9 meses y ha estado causando problemas con tiempos de lavado largos, dañando la ropa y sin eliminar manchas (como las de sudor o café). Inicialmente, planteé mis preocupaciones en la tienda donde la compré, mencionando la duración extendida del lavado, y atribuyeron esto a la tecnología inverter. Sin embargo, después de que una de mis camisas se rompiera durante un lavado, decidí que ya era suficiente y contacté al departamento de servicio, recibiendo la misma respuesta sobre la tecnología inverter. Luego me comuniqué con Beko por correo electrónico, proponiendo un reemplazo con un modelo superior (cubriendo yo la diferencia de precio) o un reembolso, afirmando que la máquina estaba defectuosa. Desafortunadamente, Beko rechazó esta solicitud. Se negaron a actualizar a un modelo superior, a pesar de mi disposición a pagar más. Posteriormente, el departamento de servicio identificó una tarjeta defectuosa y la reemplazó, pero el problema persistió. Cuando solicité un reembolso, recibí una respuesta despectiva que implicaba que los tiempos prolongados de lavado eran normales e incluso bromearon al respecto. Es como si asumieran que estamos usando una lavadora por primera vez en nuestras vidas. Nuestro error fue elegir este producto de fabricación nacional, pero de mala calidad, cuando hay marcas establecidas como Bosch/Siemens. En conclusión, tengo la intención de llevar este asunto al Comité de Arbitraje del Consumidor para responsabilizar a Beko por burlarse de sus clientes. Compartiré gustosamente mi queja con cualquiera que se ponga en contacto para que las marcas que no respetan a sus clientes entiendan su lugar.
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