El 3 de enero de 2026, durante el vuelo Jeddah‑Estambul con salida a las 11:40, experimenté una gran molestia a causa del comportamiento del personal de cabina que trabajaba en la zona trasera del avión, incluido un tripulante masculino llamado M******. Los asistentes mostraron una actitud muy indiferente frente a las solicitudes de los pasajeros y, además, mantenían conversaciones a alto volumen y risas entre ellos durante todo el trayecto. Estas charlas ruidosas impidieron que pudiera descansar durante el vuelo, convirtiendo mi viaje en una experiencia bastante incómoda y estresante. En un recorrido tan largo, se espera que el personal de cabina preste atención al confort de los viajeros, pero su conducta fue todo lo contrario, lo que me causó una profunda decepción. Solicito que se tomen las medidas necesarias para advertir a los tripulantes involucrados y que se refuerce la capacitación en normas de comportamiento y atención al cliente dentro de la cabina, a fin de garantizar una mayor sensibilidad y respeto hacia la satisfacción de los pasajeros.
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