Revolution Eyeliner, decepción en primera aplicación, pido cambio
Compré el delineador Revolution en la tienda Watsons de Gaziantep y, desde la primera vez que lo usé, la punta fina estaba reseca y no cumplía su función. A pesar de cerrar bien el envase, la punta fina no se desliza correctamente desde el primer día. En contraste, la parte gruesa del lápiz funciona sin problemas. No creo que sea un error mío al no cerrar la tapa, ya que el problema persiste. Al principio tal vez no lograba trazar la línea perfecta, pero ha pasado una semana y el rendimiento sigue siendo el mismo: la punta fina sigue fallando y el delineado resulta irregular. Esta situación me resulta muy frustrante, ya que esperaba que el producto ofreciera una calidad constante y una aplicación suave en ambas puntas.















