Entre el 19 y el 24 de julio reservé a través de Rentalcover un coche de la empresa Goldcar para recogerlo en el aeropuerto de Milán Bergamo. Durante el proceso de alquiler me solicitaron un depósito de 3.376,61 ₺. A pesar de haber presentado nuestros documentos de conducción oficiales, con validez internacional, Goldcar exigió un documento adicional llamado "International Driving Permit (IDP)". Este permiso es un certificado emitido por la República de Turquía que complementa la licencia nacional, pero en la plataforma Vipcars no se menciona en ningún momento como requisito obligatorio. Como no disponíamos del IDP, Goldcar canceló unilateralmente la reserva. Contacté al servicio de atención al cliente de Vipcars, pero no recibí ninguna solución; simplemente me dijeron que no había ningún vehículo disponible y rechazaron mi solicitud de ayuda, describiendo el documento como una licencia de viaje internacional de fechas muy antiguas. En resumen, la empresa anuló la reserva que había hecho con antelación y a buen precio sin una justificación válida. Como consecuencia, tuve que pasar tres horas en el aeropuerto con mi esposa y mi hijo, y terminamos alquilando otro coche de segmento bajo a un precio mucho más alto y con otra compañía. Todo esto ocurrió pese a que la reserva había sido planificada y confirmada con antelación.