Zapatos Reebok Se Rompen en Tres Meses y Rechazan Mi Devolución
Compré un par de zapatillas deportivas de la marca Reebok en la tienda Boyner del centro comercial Cevahir el 1 de marzo de 2026. Las usé en condiciones normales, aproximadamente cinco días a la semana, como calzado de uso diario. Sin embargo, apenas tres meses después de la compra, las zapatillas presentaron un desgarro. Ante esta situación, entregué el producto a Boyner para que lo inspeccionaran. Tras la revisión, el responsable indicó que el desgarro se había producido por un objeto cortante y lo atribuyó a un error del usuario, rechazando mi solicitud de devolución. El número de factura es bk02026000840589 y el número de registro de la inspección es ST-1514324-L2Y7D. No acepto esta decisión, ya que nunca expuse las zapatillas a ningún objeto afilado o perforante. Considero que el problema se debe a una falla de calidad o a un defecto de fabricación, dado que apareció en tan poco tiempo. Aunque presenté un recurso contra la decisión, también fue rechazado. No me parece justo que, en tan solo tres meses, la responsabilidad del daño se le atribuya íntegramente al cliente; me siento perjudicado. Por ello, solicito a Boyner y a Reebok que realicen una nueva inspección del producto de manera imparcial y objetiva, que reparen el perjuicio causado y que procedan a la devolución o al cambio de las zapatillas.
